Durante estos últimos años, algunos sectores de la política y el poder han caracterizado por darle una impronta caprichosa a las palabras, otorgándoles un sentido que poco tiene que ver con su real significado. Nos han bombardeado con eslogans y frases altisonantes, apelando a discursos emocionales y títulos grandilocuentes que nos convocan a gestas improbables sobre una inconclusa epopeya de “liberación” de algo o alguien. Así podemos mencionar la " democratización de la palabra ", que en realidad solo buscó doblegar la libertad de la palabra y silenciar las voces disidentes en los medios de comunicación; la tan pregonada " democratización de la justicia ", que ocultaba la intención de modificar el sistema republicano eliminando la garantía de independencia del Poder Judicial para tener una justicia obediente; o la “ Soberanía energética” que fue el título del modelo de “recuperación” de YPF que, con la excusa de tener el control de los hidrocar...
(Diego Hernán Armesto - Abogado) Docente de Derecho Constitucional UBA Docente Derechos Humanos UP