domingo, 1 de mayo de 2016

Un feriado para reflexionar


Cada día feriado en nuestra sociedad ha adquirido un particular significado que pasa por revisar febrilmente el almanaque, hacer cálculos en cuanto a la disponibilidad financiera, y planificar después para disfrutar de un nuevo descanso “puente” o simplemente de un fin de semana largo. Claramente, se perdió el sentido y finalidad de los mismos, ya nadie se preocupa y ocupa de rendir un homenaje sincero o recordar cabalmente a nuestros próceres, o a reflexionar sobre algún acontecimiento histórico que haya merecido tal distinción.

En pocos días más festejaremos un nuevo 1º de mayo, fecha que por Ley 25.863 se declaró como Día Nacional de la Constitución Nacional en conmemoración de su sanción, acaecida el mismodía, pero de 1853, en la ciudad de Santa Fe.

Sería razonable y saludable desde el punto de vista cívico, que el Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de la Nación, las autoridades educativas de las distintas jurisdicciones y el Consejo Federal de Cultura y Educación, promuevan la inclusión de jornadas alusivas a éste día nacional en los respectivos calendarios escolares y académicos de los niveles medio y superior, que se encuentra establecida en la mencionada ley, pero que al día de la fecha se encuentra incumplida.

Pero, más allá de toda crítica, resultaría valioso reflexionar sobre los significados, importancia y efectividad de los postulados normativos de nuestra Constitución, particularmente sobre la consagración de derechos y garantías de sus habitantes, la definición y observancia de los valores democráticos. Allí radica su real valor como “carta de navegación” de nuestra comunidad, como un verdadero contrato social por el cual se limita al poder, se ordena el mismo, se garantizan nuestros derechos y libertades, y así el pueblo encuentra un marco jurídico superior en donde puede desarrollar sus esperanzas e ideales.

La Constitución debe ser entendida como una herramienta de progreso para la conformación de una verdadera República. Es por ello, que esta fecha debe ser un tributo a aquellos hombres que buscaron brindarnos un texto que nos sirva para crecer como pueblo y ser una Nación moderna, civilizada y plena de libertades.

El texto fundamental, posee dentro de su articulado una amplia protección a los derechos de todos y las garantías para hacerlos efectivos; la “progresividad” de los derechos nos obliga a comprender el alcance de los mismos, y la amplitud de la protección a cada uno de los habitantes de la República, y de esta forma comprender en las palabras del constituyente quien afirmó que la Constitución Argentina es el pueblo de la Nación hecho Ley. Ésta es la más perfecta síntesis de nuestro texto fundacional y la justificación más precisa de conmemorar su sanción.

En suma, éste debe ser un mensaje para todos, sin excepción: la Constitución debe honrarse, respetarse y obedecerse todos los días, por cuanto en ella está expresada la soberanía popular, que no es más ni menos que la voluntad del pueblo que habita la Nación argentina. Esta fecha nos debe invitar a debatir y reflexionar, a entender que, para vivir en libertad, donde se respeten cada uno de nuestros derechos, es necesario atenernos al mandato constitucional, para algún día vivir plenamente en un Estado Constitucional y Convencional de Derecho.

 

miércoles, 9 de marzo de 2016

EL "RECHAZO" DE LA BICAMERAL

Distintas voces hicieron tronar los portales de noticias, la comisión bicameral de Trámite Legislativo, “rechazó y aprobó un dictamen de mayoría para derogar el decreto de la actual Administración de Gobierno, que fijó un aumento en el mínimo no imponible del impuesto a las ganancias”, tal información es completamente errónea, las razones de tal equivocación se desprende de dos reglas, las propias de la Comisión Bicameral y la Ley que reglamenta este procedimiento.

Así, el Reglamento de la Bicameral establece en su ARTÍCULO 7º -Dictámenes de Mayoría y de Minoría. Se considerará que una decisión ha sido adoptada por mayoría, cuando la misma haya resultado suscripta por la mitad más uno de los miembros conforme lo dispuesto por el artículo 8º de la ley 26.122. En caso que hubiera unanimidad de criterios de los miembros de la Comisión respecto de las observaciones, propuestas o recomendaciones a informar a las Cámaras se producirá un único Dictamen. Si las opiniones de los miembros de la Comisión se encontraren divididas, la minoría podrá presentar su Dictamen a las Cámaras, munido del informe escrito correspondiente y sostenerlo en la discusión. Si hubiera dos dictámenes con igual número de firmas, el Dictamen de la mayoría será el que lleva la firma del Presidente de la Comisión o de quién presida el pleno de las Comisiones.
En primer lugar, resulta fundamental reseñar que la Comisión Bicameral  está constituida por ocho senadores y diputados del Frente para la Victoria, seis de Cambiemos, uno del massismo y el restante del interbloque del Peronismo Federal, dando un total de 16 miembros, esta conformación y en atención a lo expresado en el “Reglamento” de la misma, obliga que para que exista un “dictamen de mayoría” se reúnan 9 voluntades, en tal sentido no existe razón alguna para sostener que la Comisión dictaminó con “mayoría”, ya que esta es inexistente. Vamos a buscar claridad sobre esta cuestión, el FPV sólo dictamino con 8 miembros, el oficialismo intento avalar el DNU con 7 miembros, y el FR se abstuvo, en tal sentido y lo podemos afirmar NO EXISTE DICTAMEN ALGUNO DE MAYORÍA.
En segundo término, la Ley 26.122 en su ARTÍCULO 24 dice: El rechazo por ambas Cámaras del Congreso del decreto de que se trate implica su derogación de acuerdo a lo que establece el artículo 2º del Código Civil, quedando a salvo los derechos adquiridos durante su vigencia.
Conforme la manda de segundo grado, el Decreto  deja de tener eficacia al momento que “ambas Cámaras lo rechacen”, en tal sentido la norma dictada por el Poder Ejecutivo se encuentra vigente y no existe razón alguna para que no surta los efectos establecidos en el mismo.