viernes, 23 de marzo de 2012

Federalismo de concertación y la sabiduría constitucional


En medio de esta verdadera comedia de enredos que tiene como protagonistas a la Casa Rosada y el gobierno de Mauricio Macri, el Poder Ejecutivo Nacional impulsa una iniciativa buscando que el Congreso de la Nación ratifique la transferencia a la Ciudad de Buenos Aires del servicio de transporte subterráneo y Premetro, apoyándose en el Acta acuerdo firmada en 3 de enero de éste año.

El proyecto apunta, según se desprende de los considerandos de la iniciativa, cumplir con el sistema federal de gobierno, fundando la misma en la necesidad de llevar adelante una distribución equitativa y justa de los recursos del Estado Nacional. Según esta óptica, la Ciudad de Buenos Aires goza de una mejor situación, en lo referente a los servicios públicos, que el resto de las provincias que integran el Estado Federal, y que tal Acta significa reafirmar el federalismo establecido en nuestra Constitución Nacional.

Pero el federalismo no se resuelve y define únicamente con la transferencia de competencias, servicios y funciones, al Estado Autónomo o a una Provincia, sino que el federalismo, se debe zanjar indefectiblemente con el cumplimiento de la Carta Fundamental, es decir, cumpliendo con lo dictado en la Ley de Cooparticipación Federal.

Más federalismo, implica debatir sobre la distribución de fondos que, como dice la Ley: “se efectuará en relación directa a las competencias, servicios y funciones de cada una de ellas contemplando criterios objetivos de reparto; será equitativa, solidaria y dará prioridad al logro de un grado equivalente de desarrollo, calidad de vida e igualdad de oportunidades en todo el territorio nacional”. Hacer interpretaciones antojadizas de este texto para reeditar viejas antinomias entre los porteños y el interior, no sólo es una maniobra imprudente y torpe desde el punto de vista político, sino que traiciona el espíritu de la ley y lesiona gravemente el necesario equilibrio entre los integrantes de nuestra república.
 
Nuestro Constitución establece también que No habrá transferencia de competencias, servicios o funciones sin la respectiva reasignación de recursos, aprobada por Ley del Congreso cuando correspondiere y por la provincia interesada o la ciudad de Buenos Aires en su caso”. De esta manera se define también al federalismo desde la asignación de los recursos, y en la sabiduría de la Carta Magna, se establecen límites al Gobierno Federal que no podrá bajo ningún aspecto utilizar los recursos del Estado como herramienta de presión política ni variable para dirimir sus diferencias con otros estamentos de la estructura federal de gobierno tal como sucedió en la década del ’90.

El federalismo correctamente interpretado determina un modelo de convivencia como nación que implica además el ejercicio del debate y el consenso como herramienta para la construcción colectiva de un país, con respeto y tolerancia en las diferencias. Por estos valores debemos repudiar los intentos de usar nuestro mayor texto político para solventar imaginarias luchas intestinas, y hacer, definitivamente, del cumplimiento de la letra de nuestra Constitución esa hoja de ruta que nos permita transitar el camino luminoso hacia una Argentina con mas igualdad, equilibrada, con mayor desarrollo, y mejor calidad de vida para todos sus ciudadanos.